domingo, 13 de febrero de 2011

Desorientado y caprichoso.


Ya en la nota anterior les hablaba que no era conveniente hacer tantas modificaciones por partido y tampoco seguir apostando al sistema táctico implmentado por el entrenador canalla.
Pero lamentablemente mi pronóstico fue acertado. El Sr. Rivoira, conocedor del ascenso como pocos, sigue perdido, desorientado, queriendo hacer cosas que el Nacional B no se puede hacer como jugar al fútbol. Los permanentes y muchos cambios que efectúa solo confuden más a los ya confundidos jugarores centralistas. Nunca se amalgaman las piezas y siempre sale un mamarracho. En Mar del Plata jugó casi siempre con los mismos once y ante el primer resultado no esperado cambió todo. Un equipo o los titulares no se encuentran realizando tantos cambios; se encuentran dándole confianza a los jugadores y apoyándolos en los errores, porque debe ser muy difícil querer jugar bien pensando que al primer error te sacan. Ese es el primer gran error de director técnico. Y el segundo, no menos importante: se habrán dado cuenta que en el ascenso se juega de otra manera, y ya les dije hasta el hartazgo que había que traer jugadores de la categoría y no de primera, porque todo es muy diferente. Hacen tiempo, pegan y utilizan artimañas que en primera no dejan los árbitros que se utilicen; y eso Rivoira lo sabe muy bien, pero no sé porque motivo quiere jugar distinto. El sistema 4-3-3 no puede usarse en el ascenso. Hay que poner cuatro en el medio y listo. El otro día frente a Almirante pasó algo muy curioso: Los delanteros se chocaban entre ellos y como no encontraban lugar bajaban sin sentido como los caso de Figueroa y Toledo. Entonces poner tantos delanteros es inútil. Solo juegan a los centros y a los pelotazos. Ya a esta altura habrán observado que no caigo sobre los jugadores y sí de lleno al entrenador. Está totalmente desorientado y encaprichado.
Por último, recuerden que les dije que desde la quinta fecha en adelante hay que obtener la mayor candidad de puntos y aprovechar ese sprint. Les digo ahora que al habaer quedado a 8 puntos del puntero hace que esperar hasta la quinta fecha sin obtener puntos será practicamente olvidarse del ascenso directo. Me parece que ese sprint debe adelantarse a la próxima fecha, poque sino sera todo muy complicado.

Fernando González
Periodista

miércoles, 9 de febrero de 2011

Cambiar siempre.


Últimamente Central está teniendo mala suerte, dirían los supersticiosos, (desde ya les digo que yo no creo en la suerte y menos en el fútbol), pero no recuerdo equipos que el entrenador realice tres, cuatro y hasta cinco cambios de jugadores ni por cambios futbolísticos ni por lesión. Pero la realidad marca que desde que llegó Rivoira los cambios son permanentes, hasta a veces por propia decisión, por expulsiones o lesiones. Y en éstos dos últimos puntos quiero detenerme. La expulsión de Rivarola, tonta e infantil, hará que el entrenador modifique el equipo y se resienta la parte táctica, y a esto debe sumarse Valentini que tampoco, afortunadamente, jugará. Pero el tema más importante es la lesión de González.
Veamos entonces y hagamos memoria: la pretemporada sirve y mucho, pero no es el final sino, como la palabra lo dice, es antes. Cristian González había manifestado, y lo creo absolutamente, haber realizado una muy buena preparación y que hacía mucho no completaba todos los ejercicios. Pero se lesionó nuevamente. Entonces haberse esforzado mucho antes hace que después, y antes de lo que se pueda prever, se lesione; agreguemos a Biglieri. Y en éste contexto se suman los buenos resultados en Mar del Plata, que yo les decía que no sirven para nada. Pero llegó el debút y ¡plaff !!!... lo futbolístico fue horrible, aparecieron las lesiones y se sumaron los sancionados disciplinariamente.
Conclusión: la pre-temporada sirve pero no tanto, sino que los preparadores físicos me digan porqué habilitan a jugar a un jugador que llega tres días antes del partido. Alguno me dirá que hizo la preparación en otro club, pero la pregunta que aparece ahora es ver si trabajaron iguales o hay alguna que otra diferencia. ¿Se imaginan unos en la arena, y otros en la montaña? sería un cóctel explosivo cuando estén juntos en la cancha jugando.
Mi intención de todo lo que les escribí no es que coincidan o no conmigo, sino que piensen y reflexionen del porqué ocurren las cosas en Central.
Pudo haber sido por la preparación, por la imprudencia, o como algunos dicen, por mala suerte.
Fernando González
Periodista

domingo, 6 de febrero de 2011

Más de lo mismo.


Muchos fueron a la cancha en búsqueda del tiempo perdido. Casi todos fueron con la ilusión de que se había encontrado el equipo y que a clubsitos domo Defensa se les podía ganar facilmente. Pero insisto: todos tenían esperanzas en ver a un equipo sabiendo a qué jugar. Pero Central fue más de lo mismo. Solo al pelotazo casi sin sentido, fué lo único que mostró. Yo no creo que la presión les haya jugado en contra. Hay juagadores que han jugado en Europa con mucho más público (acá hay hasta 45.000 persoanas porque más no entran) y el resto ya tiene bastante experiencia en primera.
Entonces nada de lo esperado ocurrió. Esto abona mi tesis de que los partidos de pretemporada no sirven demasiado, ya que sólo engañan a la gente con resultados sin importancia.
Central juegó un 4-3-3 y no sirvió. Más aún con el juego miserable que propuso el rival -que, dicho sea de paso, se jugó al ritmo del visitante- y desengañó una vez más a la populosa hinchada.
Poner 3 delanteros no siginifica ser ofensivo y mucho más en el ascenso. Para jugar o intentar jugar con ese sistema hay que tener un creador, y Central no lo tiene. La pelota iba por el aire a la cabeza de Figueroa y siempre a dividir. Por eso habrá que jugar con 4 en el medio y proyectar volantes y marcadores laterales con criterio. Después, más de lo mismo. Fricciones, falta de creatividad; de ideas, en definitiva. Esto debe revertirse el próximo viernes como sea. Y para abonar dos tesis más de quién les escribe, habrán notado que nadie juega al fútbol en el ascenso y que son tan mediocres que hasta jugando mal, errando un penal, Central está más cerca de los dos de arriba de la tabla que ascienden en forma directa. ¿Se imaginan si jugasen regular o bien?

Fernando González
Periodista

miércoles, 2 de febrero de 2011

Marcar la diferencia.


En la Argentina muchas cosas son al revés, y el fútbol local no escapa a esa realidad. A principios de año comienza el torneo Clausura, y a finales de año el Apertura. Ilógico. Pero eso no es todo. En Nacional B comienza año con la última fecha. Es decir que cuando empieza, termina. Pero éste es un buen punto para tener en cuenta. Está bien que se quiera analizar la participación canalla en éste campeonato hasta diciembre, pero la realidad indica que falta una fecha, y se se dan algunos resultados puede quedar a dos o cuatro puntos de los ascensos directos y en una muy buena ubicación en la tabla de posiciones.
Claro, si los resultados no fuesen los esperados, todo sería inversamente proporcional en cuanto a lo negativo se refiere.
Pero es interesante empezar la última fecha con los refuerzos, con el equipo armado y fundamentalmente sabiendo cuál es el objetivo y con cuales medios se cuentan para lograrlo. Ya les escribí sobre el cuerpo técnico, sobre los jugadores y dirigentes, sin olvidar a la extraordinaria hinchada centralista. Terminar con un triunfo y con estilo de juego, será muy importante, ya que puede ser un inyección anímica que haga que el 2010 en toda su dimensión se olvide muy pronto.
A su vez estoy notando que la gente tiene una gran ilusión, que va a encontrar un equipo que superará a los rivales de manera inmediata, y vuelvo a manifestar el concepto que no creo que se note tanta superioridad, ya que el ascenso todos se equiparan para abajo. Además, Central podrá ganar y hasta ascender, pero no recuerdo que los equipos de Rivoira hayan desplegado buen fútbol. También insisto que el ascenso se gana y no se juega.
Y para culminar les comento nuevamente, que ahora viene lo interesante; fundamentalmente después de la quinta o sexta fecha de la segunda rueda, dónde desde la cuarta o quinta fecha hasta la decimocuarta aproximadamente, hay que cosechar la mayor cantidad de puntos posible. Ese es el sprint que hay que aprovechar. Algunos se caerán por falta de suplentes con jerarquía, allí Central marca la diferencia. Ahora deberán marcar la diferencia en la cancha.
Todo está a la distancia, preparado para el retorno. Será difícil, pero tengo fe que ello ocurra.

Fernando González
Periodista

sábado, 29 de enero de 2011

Autoridad.

El partido de hoy ante Independiente de Tandil era -en principio- uno de los partidos más difíciles de la B2, y Central lo doblegó con autoridad.
Mucho se hablaba de este Central, sobre todo de la falta de autocontrol de Marcelo Piuma, de que tiene un entrenador que saltó sin escalas de la Rosarina a la Liga Nacional, de que Dentis no llegó a 10 puntos en los dos partidos que estuvo, de las falencias en la base... todos esos puntos quedaron derrumbados de forma tan categórica como el 92-75 de la planilla final.
El partido comenzó como lo hace esta nueva versión de Central: apostando al juego interior. Algunos desaciertos llevaron a que se esfume una ventaja de nueve puntos al final del primer cuarto, pero todo cambió definitivamente en el segundo cuarto donde la agresividad afloró sin necesidad de manitos fuera de lugar, se atacó el aro desde la pintura y aparecieron algunas bombas. En la segunda mitad Independiente -sin el Chino Zulberti que, haciendo honor a su pasado de TNA en un equipo de la ciudad, abandonó su puesto de entrenador en el rojo tandilense- quiso acercarse corriendo. Y allí Central lo quebró, como si se hubiera olvidado la visita que este equipo fue diseñado para correr.
La clave fue una defensa de altísima calidad, donde saltan a la vista los 11 rebotes de Piuma, los 7 de Dentis y los 41 del equipo contra 48 de la visita. Y la dupla Dentis-Piuma rindió a pleno con 19 puntos de Ezequiel Dentis y 23 de la figura indiscutida, Marcelo Piuma, quien redondeó un "doble-doble", o sea, dos rubros de la planilla con dos dígitos.
Central esta vez demostró ser un equipo. Porque para defender como lo hizo esta noche hace falta cohesión dentro y fuera del flotante del Cruce Alberdi. Y para no perder la calma ante ciertas situaciones (como un increíble técnico cobrado a Dentis, por ejemplo), para no incomodarse ante la rotación intensiva que se practica, y no desanimarse por estar en B2, es necesaria mentalidad y alma guerrera.
Faltan ocho partidos para saber si estaremos entre los ocho para ascender o los cuatro para descender. Lo cierto es que no se puede subestimar el corazón de un guerrero.
ROSARIO CENTRAL (92): Garnero 8, Maxi Ríos 11, Núñez 13, Piuma 23, Dentis 19 (Fi), Crocce 4, Diego Abaca 8, Lupo 6, Matías Stival, Allegranza. DT: Hugo Juan.
INDEPENDIENTE DE TANDIL (75): Emmanuel Harstock 2 (x), Valerio Andrizzi 16, Juan Manuel Ruiz 11, Leandro Mateo 7 (x), Alejandro Arca 6 (FI), Martín Trimboli 0, Bruno Romano 22 (x), Guillermo Rausch 4, Ezequiel Barroso 5, Lisandro Caniza 2. DT: Marcelo Macías.

jueves, 27 de enero de 2011

En el camino correcto.


Es cierto que aún faltan algunos días para reiniciar el torneo o para terminar la primera rueda, pero creo que se puede hacer algún análisis del tiempo transcurrido desde principios de diciembre pasado hasta el final de enero del corriente año.
Apenas terminó su participación el canalla en Mar del Plata con aquel triunfo categórico rente a Aldosivi, todo el mundo se había dando cuenta que como estaban las cosas no se podía seguir. Haber traído a un conocedor del ascenso como es Rivoira fue una medida acertada. El poco tiempo que estuvo le bastó para conocer a los jugadores y aplicar bisturí a fondo. Jamás le tembló la mano para hacer algún cambio de jugadores o de esquema. Y esa seguridad y ese convencimiento, recaló en el plantel y se tomaron las cosas con mayor seriedad. En el mismo tiempo, los dirigentes se dedicaban a buscar los jugadores que el entrenador había sugerido. Y lo bueno es que lo consiguieron; Méndez por poco no regresó a Central. Estos se movieron en forma audaz pero inteligente a la vez, logrando los objetivos trazados.
Después llegó la pretemporada en Mardel, dónde se trabajó -según el DT- en correcta forma, no sólo en lo físico sino también en lo futbolístico, que al parecer se encontró el equipo y de a poco se van aceitando las piezas y no sólo aparecieron resultados numéricos, sino también en el aspecto futbolístico. En consecuencia, hasta aquí todo bien, y me hace tener optimismo sobre el futuro, fundamentalmente como les dije más arriba, Rivoira sabe como se juega el ascenso, y no deja nada azar.
Cierto es también que con poco, se podrá mejorar ya que jugaron muy mal la primera o casi primera parte del campeonato.
Ahora habrá que plasmar con resultados y lógicamente con el ascenso, lo realizado durante el receso.
Sabemos entonces, que para logara objetivos todos deben empujar para el mismo lado.
La hinchada siempre lo hace, el entrenador conoce en Nacional, los dirigentes algo parece que entendieron (les falta el tema árbitro$) y los jugadores se están despabilando. Creo que el camino es el correcto.

Fernando González
Periodista

domingo, 23 de enero de 2011

Más que nunca.

La pretemporada 2011 en Mar del Plata llego a su final, y la última imagen fue muy positiva, como puede ser el balance de todo lo sucedido en la ciudad Feliz. Fueron dos semanas de trabajo intenso para preparar la máquina de cara al torneo más importante de los últimos años. En el último día de trabajo se le ganó a Olimpo por dos a uno con goles del Lucho Figueroa y Nahuel Valentini. Además los suplentes se impusieron dos por cero con dos goles de Javier Toledo, para demostrar que no solo tenemos equipo, sino que tenemos un plantel.
El partido duró unos 80 minutos. Sirvió para que el nuestro demuestre el buen funcionamiento del equipo, y además revirtió el resultado, un dato más para tener en cuenta. Si bien el resultado no sirve tanto, lo importante fue lo que demostraron los jugadores.
Entendieron el mensaje del Chulo Rivoira de humildad, de sacrificio y también comprendieron la forma con la cual quiere jugar el técnico. Con un esquema ofensivo, con tres delanteros, con un sistema de presión en cuadrados y triángulos. Una vez recuperada la pelota, la base futbolística es un juego asociado por abajo y por los laterales. Empezar la jugada por un lado y terminarla por el otro, haciendo correr al rival. Vale destacar que además se ganó varias veces por arriba; de esa vía llego el segundo gol de Valentini, lo que permitió conseguir el triunfo, que más allá que no se sume puntos, suma confianza y realza el ánimo de cara a la previa del debut contra Defensa y Justicia.
Una vez que finalizó el entrenamiento llegó el turno de los suplentes, que se impusieron por dos a cero con dos goles de Toledo, también demostrando un buen funcionamiento, implantando el mismo sistema y actitud y demostrando que nadie tiene el puesto asegurado y que la competencia es sana entre compañeros.
Después de los dos partidos almorzaron en el Hotel y emprendieron viaje hacía la ciudad. Mañana tendrán libre y el lunes regresaran a los entrenamientos, con la idea y el objetivo que el hincha le reclama: “Compromiso, responsabilidad y ascenso”.
Hablamos con el entrenador:

Pirulo Rivarola y su opinión en su regreso:

Luciano Figueroa, la chilena del empate y su presente como goleador del torneo:

Pablo Becker, una de las promesas:



Cortitas y al pie:
* El hincha presente parte IV: Como cada compromiso canalla en la ciudad, un buen numero de hinchas se acercó hasta el predio Villa Marista. Cerca de 100 guerreros se levantaron temprano y aprovecharon la linda mañana para llevarse una sonrisa.
* Cronograma: El plantel tendrá día libre este domingo y el lunes regresara a los entrenamientos de cara al próximo amistoso, que será este 26 de enero en el Gigante contra Patronato.

sábado, 22 de enero de 2011

Y otra vez se "cagó" en Central


Y una vez más. Como les había anticipado a modo de información y de opinión: "Y Méndez se cagó en Central otra vez". Y se sabía. Ya se fue por dinero, cagándose en Central y en su hinchada. Nada le importó. Solamente el dinero. Y no está mal. Lo >único que está mal es la inocencia de la gente, ya que todavía creía ese ese vende humo. Ahh... yo se los advertí. Que se quede dónde está, total los colores son parecidos. Lamentablemente los hechos me vuelven a dar la razón. Todos se cagan en la camiseta, todos, pero todos, o algunos no. Y más el que algunos se creyeron y se entusiasmaton con su regreso. En ésta oportunidad les dije, les avisé... cuidado con Méndez...contento. Alegre se queda en Boca.... quedate para siempre... jamás regreses; les mentiste durante mucho tiempo a los hinchas, menos mal que entendí la jugada hace mucho tiempo. Que se vaya a pasar la piernita por sobre arriba de la pelotita adonde quiera. Este club es muy grande para aguantar a vendedores de humo.
Estoy alegre.... menos mal que no volvió... ah... lean las notas anteriores... se los canté.

Fernando Gonzalez
Periodista

Va el triunfo.


A veces importa más el triunfo que el modo, siempre que se esté dentro de las normas. Son ocasiones en las cuales el objetivo debe ser alcanzado y, por ello, deben dejarse de lado cosas como la estética, la precisión y otros factores que influyen para decir que un equipo jugó "bien" o "mal".
Rosario Central comenzó el juego ante Estudiantes de Olavarría con la explosión que lo caracterizó hasta hace dos fechas atrás, pero no supo frenarse a tiempo, sentó a Piuma y Estudiantes se acercó. Los 12 rebotes en ataque no fueron suficientes para impedir que la primer mitad termine igualada, lo que motivó a que Central pise el acelerador y saque una ventaja de diez tras un triple de Abaca.
Luego se sentó a Abaca, se sentó a Piuma y Central perdió peso ofensivo, sorpresa y juego. Si bien Maxi Ríos -figura de la cancha y del torneo- arrancó muy bien de base y mejor de externo, el no levantar del banco a Piuma cuando Dentis salió por dos antideportivas hipotecó la victoria, a punto tal que una mala decisión en el cierre hizo que vayamos a un suplementario donde Central, teniendo ambos equipos a sus internos dominantes fuera, manejó de una vez los ritmos y decidió no pasar zozobra.
Quedan para el archivo, una vez más, las decisiones arbitrales insólitas como la segunda antideportiva a Dentis, y otros fallos que metieron en partido a Estudiantes cuando Central lo tenía para quebrarlo. Si bien esto es el blog de Sintonía Canalla, remarcaré algo: Diego Alba, a quien algunos querían hacer ver como que nos iba a comer crudos, tuvo una noche para olvidar rápido. Esto es de vital interés para todos: existen diferencias notorias entre el juego de la "A" y de la Liga "B" que quizá no se sientan con los jugadores provenientes del TNA. No dudamos que Alba (y tantos otros) harán prevalecer su juego, pero habrá que esperar la aclimatación.
Volviendo al tema principal, que es Rosario Central, a nosotros -por lo menos los que hacemos el programa, el blog y el face- nos interesa que Central gane, y punto. El juego que se despliega debe ser el que produce el resultado, y lo que se vio ayer marcó que aún se siente demasiado la partida de Leonardo LaBella, que no siempre se logra calmar el vértigo a tiempo y que Núñez ha sido uno de los que ha crecido en juego en estos partidos. Los 13 puntos anotados, todos en momentos clave, hacen pensar que ha sido favorecido su estilo con los cambios tácticos y posicionales que se han implementado. Como colofón, los minutos en los que compartieron cancha Piuma y Dentis llevan a ilusionar con un Central con variantes, aunque falta un trecho largo para adaptarse a tantos cambios.
CENTRAL 79 (72): Maximiliano Ríos 18, Facundo Núñez 13, Juan Pablo Lupo 6, Marcelo Piuma 14, Ezequiel Dentis 5 (exp.) (fi), Diego Abaca 5, Sebastián Garnero (x) 4, Mariano Allegranza 7, Diego Crocce 7, Matías Stival. DT: Hugo Juan.
ESTUDIANTES 76 (72): Diego Alba 3, Emanuel López Cerdán 8, Guillermo Crespo 9, Federico Arce 23, Gerardo Barrera (x) 16 (fi), Emiliano Coppero 0, Maximiliano Tabieres 6, Pedro Barcelona 0, Federico Silveyra 8, Ignacio Catanzaro 3. DT: Irineo Galli.

Hablamos con Ezequiel Dentis; el partido, su expulsión y su debut en el Cruce Alberdi:

La figura de la cancha, Maxi Ríos:

Terminando de aceitar la máquina.

El plantel de Rosario Central cumplió el penúltimo día de trabajo en la ciudad de Mar del Plata. A la mañana realizaron trabajos de velocidad y por la tarde hicieron trabajos de relajación y varias pasadas en grupos, para terminar de asentar el tema físico. La práctica comenzó con el famoso loco, continuo con unos trabajos de relajación con pelota y finalizo con una competencia de centros entre dos grupos. Al terminar empatado se definió por penales, lo que hizo más entretenido el trabajo. Todo esto teniendo en cuenta que mañana se juega el tercer amistoso contra Olimpo de Bahía Blanca mañana a las 9 en Villa Marista, y después el plantel almorzará y partirá rumbo a nuestra ciudad.
Para mañana ya está casi confirmado el equipo; Rivoira tiene una sola duda y es en el arco, pero es muy probable que mañana regrese Fatura Broun, por eso la probable sería:
Broun o Bava, Zarif, Valentini, Braghieri, Rivarola; Rivero, Ballini, Kily González y arriba Biglieri, Figueroa y Medina.
Dialogamos con el secretario Técnico, Gonzalo Luis Belloso, acerca del regreso de Méndez y otros temas:

Cortitas y al pie:
* Cena canalla: Ayer a la noche tuvo lugar la cena de la filial de la ciudad de Mar del Plata. Asistió todo el plantel, lo que incluye jugadores, cuerpo técnico y directivos. Muchos tuvieron la oportunidad de comer junto a sus ídolos y de pedirle una foto y un autógrafo. Estuvo todo espectacular, solamente que en un momento de la noche se quedaron sin hielo; algo para corregir para la próxima.
* Aunque se parezcan: En un momento de la práctica de la tarde, se acerco un hombre a donde se encontraba el plantel entrenado, y le pregunto a los de seguridad, si eran el equipo de Jorge Newbery de Carmen de Patagones, un equipo de básquet. El hombre -bastante perdido- recibió la información de donde podía llegar a ubicarlos. Un hincha comentó a la pasada: “aunque no parezcan, esos son jugadores de fútbol”.

Informe y notas desde Mar del Plata: LUCHO KANTOR.